Vivir lo más cerca posible de lo que pienso

Nos introducimos en una historia para muchos ficticia, para otros una realidad muy cercana donde los sueños y la violencia parecen ser una constante.

Esta pieza audiovisual se despoja de algunas convenciones del videoclip tradicional y adopta herramientas del relato cinematográfico, teniendo  como resultado un cortometraje sumamente narrativo. En el comienzo de la historia nos sumergimos en un universo de contrastes y cotidianidades distintas pero vinculadas a un mismo anhelo: vivir.

En palabras de Johan Verhook, director de la pieza, la idea de cómo contar la historia es buscar la belleza escondida de lo cotidiano, por lo que siempre supimos que queríamos algo que se aproximase al documental, como mínimo en el look.

“Cuando Henry me mostró el demo del disco se me erizó la piel desde el primer tema, que es precisamente Você. Inmediatamente  empecé a poner imágenes en mi cabeza porque el sonido se me hacía muy cinematográfico. Hablamos un buen rato sobre el concepto que manejaban y me comentó que se llamaría “La Lucha”. Después de una conversa larga terminamos concluyendo que la lucha era la vida misma, el día a día, algo que es tan hermoso como complicado, tan doloroso como sanador, tan claro como oscuro, y es precisamente en esas aparentes contradicciones de la vida es que quisimos enfocarnos. Lastimosamente en nuestro país pocas cosas se han vuelto tan cotidianas como la violencia, y por más dolorosa que sea una pérdida, la vida continúa para los demás y pues sigue siendo hermosa a pesar de todo. Quisimos contar una historia que reflejara eso y que fuese tan hermosa como dolorosa”.

                     

Fotos por Gloria Chacón

El rodaje comenzó en Catia, Caracas,  donde se registraron los primeros planos que le darían cuerpo a la historia. Desde la ciudad todo el equipo inició un viaje hacía una localidad costera llamada Santa Fe, ubicada en el Estado Sucre, Venezuela. El pueblo tiene dos calles principales: una que sube y otra que baja. Sus habitantes, por vivir en un pueblo pequeño, no necesitan del internet para hacer viral cualquier información que llegue a la zona. Por ende el 15 de junio del año pasado, cuando el crew de Capitolio llegó a Santa Fe, rápidamente todo el mundo sabía que un grupo de caraqueños filmaría un videoclip para una  agrupación musical.

Durante los primeros días se hizo el casting  para actores no profesionales, lo cual permitió construir una historia con personajes que encarnaran el comportamiento de los lugareños. Se logró conseguir una puesta en escena y una atmósfera naturalista con muchas particularidades; una de ellas fue que se necesitaba un grupo de chicos que permitieran dejarse decolorar el cabello y que durante los días de rodaje pudieran entrar al liceo con el estilismo requerido para la caracterización de los personajes. Al principio eran muy pocos los chicos que se acercaban pero luego comenzaron a integrarse más estudiantes. Todos los profesores del liceo estaban sorprendidos por las capacidades de improvisación actoral que los alumnos tenían. Al finalizar la tarde ya estaban seleccionados los chicos que formarían parte del equipo de actores.

Foto por Andrés Pérez

“El guión se construyó pensando en Santa Fe y a medida que fuimos adentrándonos más en la comunidad el mismo fue creciendo y pareciéndose más al pueblo, por lo que se me hizo casi obvio que debía ser gente de Santa Fe la que interpretara esos personajes. Los actores que participaron fueron por razones puntuales: la mamá (Samantha Castillo), por lo fuerte de sus escenas, sí interesaba que fuese alguien con experiencia que le pusiera el tono actoral al set. Y el caso del joven ya crecido (Samuel Lange),  debido a que el personaje ya era un caraqueño (de origen oriental, pero que creció en Caracas) , nos pareció que debía ser de allá y también  lo recomendó Gaby Vilchez,  diseñadora de producción, que cuando elaboró su diseño de personaje se imaginó a alguien con trenzas y le puso la cara de Samuel con quien ya había trabajado”.

Foto por Andrés Pérez

La comunidad formó parte del rodaje, todos los habitantes de la zona se movilizaban a cada una de las locaciones en las que se estuviese filmando, siempre prestando su ayuda.

La escena en la que Esmiler (personaje caracterizado por Esmiler Perdomo) maneja una bicicleta y la escena en la que la pandilla asesina a su hermano (personaje caracterizado por Adrián González) mantuvieron atentos a todos. Siempre hubo público, muchas veces convirtiéndose en una función de teatro de calle: las aceras parecían un patio de butacas y los techos de las casas en un instante se convirtieron en palcos.

El viaje duró casi una semana, los primeros días los locales nos permitieron familiarizarnos no sólo con la gente y sus costumbres en tierra sino con aquellos que hacen vida en el mar. El mercado principal de la zona, por estar situado entre rejas, permitía ver el mar desde adentro, dando la sensación de estar sobre el agua.

Foto por Andrés Pérez

Santa Fe es un pueblo que, a pesar de la amabilidad y el alborozo de su gente, genera nostalgia por su apariencia descuidada, al igual que muchos otros lugares del país. Paredes filtradas y desgastadas, colores opacados por el tiempo,  aguas sépticas alfombrando las aceras, lugares abandonados y muchas otras imágenes forman parte del nuevo paisaje del olvido. Al final del viaje nos damos cuenta de que no hay muchas diferencias entre un lugar y otro, que todos padecemos lo mismo. Seguimos en un lugar que parece emanar diariamente una ilusión por vivir a pesar de las circunstancias, porque “…la vida es hermosa a pesar de sus contrariedades”.      

Galería de Fotos, Guión y video a continuación:

Foto por Gloria Chacón

Foto por Gloria Chacón

Foto por Gloria Chacón

Foto por Gloria Chacón

Foto por Gloria Chacón

Foto por Gloria Chacón

Foto por Gloria Chacón


Texto por: Andrés Pérez.

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