Caracas. Martes cualquiera, 1:37 p.m.

“Ya llegué, estoy en la entrada del Centro Plaza”. Leo el mensaje en mi teléfono, camino unos metros y saludo. Aprovechamos y sacamos la primera foto de sus trabajos: el mural que está en la  pared del Colegio Universitario de Caracas en plena Avenida Francisco de Miranda. Minutos más tarde, en la comodidad del carro, se presentó formalmente: “Mi nombre es Wolfgang Salazar, tengo 26 años y aproximadamente nueve años haciendo grafiti. En realidad no sé cómo llamarle, pues, muralismo, expresión de arte, Street Art, una acción… Depende de quién lo vea, depende de la concepción de cada quién. No me gusta etiquetar lo que hago”.

Mural realizado por Badsura y Sou Crew

Sebastián va al mando del volante, es el encargado de liderar el viaje pero está arrecho porque tardamos en conseguirnos. Wolfgang, por su parte, está a la expectativa de la entrevista y yo, para romper con la tensión del momento, suelto la primera pregunta -quizás la más obvia:

¿Por qué el seudónimo (Badsura)?

Bueno, una vez escuché en boca de un reconocido extranjero experto en urbanismo -cuyo nombre no recuerdo-, que del Municipio Chacao había que eliminar dos cosas: la basura y los grafitis. Que esos eran los principales “problemas” de la zona. Entonces mi respuesta fue demostrar con mi acción que el grafiti  no es ninguna basura.

¿Combinas varios elementos o productos a la hora de rayar?

Sí, me gusta llamarlo técnica mixta. Yo uso pintura de caucho para fondear la pared y después aplico el spray.  A veces una lata de spray tiene limitaciones y eso lo puedes complementar con las posibilidades que ofrece una brocha.

 ¿Y eso no sería una transgresión a la esencia original del grafiti?

 Sí, y qué de pinga que sea así, es la transgresión de un arte transgresor.

Badsura define su estilo como una confluencia de varias corrientes grafiteras en las que ha ido incursionando a través de los años. Sin embargo, aclara que se ha especializado en el Wild Style que en sus palabras no es más que la maximización o degradación de una letra.  “Para mí es uno de los niveles más complejos en el grafiti. Después de eso incursioné también en la técnica 3D, por lo que podría decir, si me insisten en clasificar lo que hago, que mi acción artística es un Wild-3D

Primera parada: Calle de los Hoteles                                                                           

“Este está inspirado un poco en las canciones de Luis Silva, en especial una en donde él se enamora de una prostituta.”

El mural no está terminado y al preguntar por qué, no me quedó clara la respuesta: el multi-plot de Wolfgang me dejó mareado. No obstante, quedaron claras las anécdotas de lo que fue pintar en dicho sitio: “Mientras lo hacía pasaron muchas cosas.  Varias prostitutas y transexuales se llegaban a hablar conmigo y  preguntaban por qué pintaba eso… La mayoría quería que las pintara a ellas y me echaban todo tipo de cuentos. Aparte de eso, la comunidad siempre tripeando, la gente que pasaba disfrutaba el personaje. Especulaban si (Luís Silva) era gay o no, que si estaba viejo… cualquier cosa decían. Hablaban como si fuera alguien cercano a ellos.”

Nos subimos al carro para continuar con el recorrido, agarramos la autopista hacia el Centro pero de pronto Sebastián interrumpió de manera abrupta la conversación con una pregunta: “¿Epa, nadie tiene nada ilegal, verdad? ¿Ganja ni vainas de esas, no?”. Wolfgang y yo -sin entender el porqué de la pregunta- respondimos que no. Sebastián había advertido una una alcabala de  la Policía Nacional unos metros más adelante. “Esto fue como un corte comercial”, sentenció Badsura mientras bajamos los vidrios en señal de limpieza.

Segunda parada: Plaza Bolívar de Caracas                                                                     

En una de las paredes del estacionamiento de la Alcaldía de Caracas, específicamente la que hace esquina con La Catedral, yace un mural de aproximadamente veinte  metros de largo por dos  de ancho en el que Soto y Vivas se dividen el protagonismo.

“No es Einstein ni Maduro, marico. Es Fruto Vivas, un arquitecto venezolano arrechísimo. El otro es Jesús Soto, maestro del cinetismo; lo redondo es su famosa Esfera ”

A Badsura le rinde el verbo. No escatima en palabras ni en ideas bien fundamentadas para explicar que su arte – aunque no le gusta que le llamen artista-  se fundamenta en el rescate de iconos venezolanos para la creación o reafirmación de la identidad nacional, de ahí los personajes de sus pinturas. “Si nosotros nos globalizamos como seres que no tienen iconografías, -que son quienes hacen realmente nuestra cultura-, seremos más fáciles de dominar, y si somos dominados, caminaremos hacía los intereses de quien nos sembró la idea. Carlos Cruz diez decía que los primeros 73 años de creación son los más difíciles; pienso que lo decía por esa búsqueda constante de conocimiento que surge a partir de la creación. 

 La tertulia se pone más interesante y las gargantas se secan, es hora de ir por unas cervezas. Una taguara con pinta de restaurante fino nos recibe, nos sentamos y pedimos la primera ronda. Wolfang sigue dictando cátedra: “El grafiti no es solamente pintar y ya,  son esas cosas que se viven al momento de pintar. La gente que conoces en el sitio y las preguntas que te hacen los transeúntes que se detienen a contemplar o tomar fotos. Por otro lado, lo interno: el grafiti me dio un desplace tanto en la lírica como en mis relaciones interpersonales, en el pensamiento y la formación del criterio propio”.

En cinco minutos, a lo sumo, Sebastián ya estaba pidiendo la segunda ronda mientras aseguraba que eso era lo bueno de las pautas en la calle. Brindamos por el arte y la conversa.

Tercera  parada: Puente de Los Chaguaramos

“Alguien pasó y lo llamó ‘la prostitución de los medios’. Pero ponle “Walter” si te sirve de referencia”

“Te voy a echar el cuento de esta pieza. Cuando regresaba de Alemania, después de haber asistido a uno de los mejores eventos de grafiteros del mundo y, humildemente, haber dejado a mí país bien parado a través de la pintura de nuestros iconos, me di cuenta que esa información no había tenido repercusión en ningún medio. Podría creer que, tal vez por desconocimiento, ninguno lo hubiera reflejado, pero la verdad es que esa no es la matriz de opinión que predomina en nuestro país, por lo tanto mi trabajo no existe. Entonces decidí drenar mí crítica con este mural pero no desde la condena política sino más bien desde lo comunicacional.  Cada quien que lo interprete como quiera, si lo ves desde el punto de vista político encontrarás algo y si lo ves con otros ojos, también le encontrarás sentido”.

El tráfico caraqueño nos trató bien, de este a oeste y de norte a sur no encontramos ninguna cola. La tarde entraba en sus últimos minutos  y nosotros llegábamos al final de nuestro recorrido.

Última parada: Tiuna, El Fuerte

Tiuna, El fuerte” es un espacio que va más allá de unos containers de colores que se ven desde la autopista. Wolfgang nos explica la concepción y la proyección de este recinto cultural sin dejar de hablar de su arte: “Todo lo que hago tiene que ver con grafiti. Creo que quitando esto, no hago nada. Desde la lógica de cómo pensar y asumir los nuevos objetivos hasta su aplicación” 

“ Hacer que la gente conozca y disfrute de nuestros íconos culturales a través de lo que hacemos, es una manera de fortalecer nuestra identidad nacional, por ejemplo: Gualberto Ibarreto”

Badsura es miembro de Sou Crew, Tiuna El Fuerte y Kalacras. Éste último es un colectivo artístico y multididáctico que desarrolla varias alternativas de expresión. “El proyecto surge de la necesidad que tenemos de llevar nuestro mensaje más allá de las paredes que rayamos. Queremos  llevar lo que hacemos en las paredes a otros formatos masivos para así poder lograr un impacto en la sociedad a través de sus propios iconos.”

La gente tiende a juzgar todo lo que desconoce y, en este sentido, Wolfgang admite que quien grafitea siempre será, de alguna forma u otra, victima de ello por los prejuicios de la sociedad.”Cuando estaba en la calle mucha gente me decía ´anda a estudiar´, ´píntate el culo´, ´busca que hacer´… hasta me lanzaban vainas, incluso intentaba no pintar de noche  porque podían caerle a tiros a uno. Había una agresión bastante fuerte. Sin embargo, con el tiempo surgió un fenómeno cultural que ayudó a promover el arte: el muralismo a través del grafitti,  este comenzó a verse con otros ojos. Por otro lado, cuando Chávez estaba vivo, en una cadena nacional dijo algo como: ´Por favor, dejen a los muchachos tranquilos que ellos lo que están haciendo es arte, ellos no están haciendo daño…´ Y eso también fue, en cierto modo,  un impulso a  ejercer libremente nuestra acción en la calle porque la policía ya no tenía ningún argumento, había una orden mayor”.

A estas alturas de la entrevista ya habíamos tocado varios temas y Wolfgang seguía hablando con comodidad, insistí  en el porqué de su negativa a admitir que lo que hace es arte y por fin argumentó:“No me gusta decir que es un arte o que yo soy un artista porque eso es ponerle una etiqueta a lo que hago y eso no me gusta. Podría ser también por un problema de vanidad o ego, no sé. Lo cierto es que para mí el arte es la acción política que pueda generar cualquier individuo, desde cualquier punto de vista, no necesariamente desde el grafiti”.

Caracas,  29 de Enero. 6:19 p.m.

 

 Escrito y fotos por: Rodolfo Alonzo / Ig:@rodolfoalonzo

 

Galería @badsura

 

 

 

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