La música reclama su tribuna

 

El pasado 4 y 5 de marzo se llevó acabo el Festival Nuevas Bandas en el Centro Cultural Chacao. Originalmente estaba planificado para el año pasado pero por razones que todos ya conocemos y estamos cansados de escribir o escuchar una y otra vez (como si de una plana se tratara), no se pudo realizar. Esta edición, a diferencia de las pasadas, fue un poco más cerrada al público debido a que únicamente podían asistir por invitación medios de comunicación, bandas que ganaron o participaron en festivales pasados y amigos o familiares cercanos de las bandas participantes. Los ganadores fueron la banda marabina Technicolor (@technicolorb) y la banda Los Polyman (@lospolyman) de Puerto La Cruz, junto a una mención especial al cantautor Andrés Panza (@andpanza).

Romanza

Si bien es cierto que entre tantas malas noticias a veces es difícil encontrar una buena, el festival ha permanecido con la intención de que la cultura musical en nuestro país no muera. La idea de darle una tarima a esas bandas -tanto de Caracas como del interior del país- para ser escuchadas se ha convertido en el mensaje que la Fundación Nuevas Bandas ha querido pregonar desde su primer festival en 1991. El presidente de la fundación, Félix Allueva, expresó que  “cuando nació el festival, por ahí por 1991, se hizo en un teatro para 400 personas y los recursos eran limitados. De hecho, conseguir las bandas para que tocaran no era como ahora que tú haces un llamado nacional y se te inscriben 300 bandas. En el año 91 yo tenía que salir por la noche a patear los locales nocturnos para ver a las bandas que estaban tocando y de repente conseguía unas 10 o 15 bandas. Más bien comenzamos con un perfil bajo, hemos crecido y si bien es cierto que esta crisis lo ha hecho más difícil, estamos acostumbrados a que las cosas estén cambiando, nos vamos adaptando y seguimos adelante”. Félix apunta a que a pesar de los problemas que puedan tener, la misión de la fundación es la supervivencia anual del proyecto.

Colérico Espín

Los Polyman

Más adelante, el productor general del evento, Max Manzano, quien ha trabajado en la fundación desde el año 2003, contó que “a pesar de que es un pequeño nicho, en Venezuela existe todavía la cultura rock”. Agregando que como productor general no solo se encarga de hacer eventos como el Nuevas Bandas sino también de promover vías para el conocimiento del rock en nuestro país. Por ejemplo, este año se cumplen 25 años del nacimiento de Dermis Tatú y 20 años de su disolución, por lo cual se llevó a cabo una sesión V Rock”. La fundación también proporciona talleres para instruir a jóvenes que se interesan en áreas como management de bandas y producción de eventos.

Cuásar

A pesar de lo que pasó en el 2016, la fundación Nuevas Bandas no quiso dejar de llevar a cabo el festival, aún cuando tuvieron que acoplarse a un formato completamente distinto al original. “Pasamos de organizar un festival en un estacionamiento donde cabían 10 mil personas y era gratis, a entrompar uno dentro de un teatro para 650 personas”, informó el productor, jurado y animador del evento, Manuel Ángel Redondo. También habló acerca de los problemas de hacer desde cero un festival tan importante como el Nuevas Bandas aunque asegura que esto no fue algo sorpresivo debido a que desde hace años han tenido que adaptarse a la crisis. Manuel Ángel hizo alusión a que el principal problema reside en el financiamiento del evento, la estadía y traslado de las bandas participantes a Caracas, así como también prescindir de invitados internacionales que ha sido una característica principal de este festival. “En el 2001 vino Juanes a tocar y era un don nadie que se montaba en el metro con Félix Allueva a jalar mecate para que le hicieran entrevistas. La gente preguntaba: ¿Quién es ese caliche colombiano fastidioso?” dijo más adelante, expresando que el Nuevas Bandas sirvió como una vía para crear intercambios culturales con países como Alemania, España, Colombia y Panamá.

Aunque durante los dos días que duró se sintió una respuesta bastante positiva de parte del público, hubo una diferencia bastante notoria de un evento que desde sus comienzos prometía ser uno de los festivales más grandes y prominentes de Venezuela.

Colérico Espín

No obstante, las bandas participantes sumergieron al público en un aura de esperanza, de que todavía se pueden hacer muchas cosas en nuestro país si se hacen con empeño y se pone un poco de uno mismo en cada cosa que se hace. Inevitablemente, y a pesar de todos los problemas que comento anteriormente, fue un festival que marcó la historia por el simple hecho de ser el primer Nuevas Bandas en el que gana una banda marabina. El jefe de prensa del festival, Alejandro Fernández, describió este encuentro como “un descanso de tantas cosas que han venido sucediendo desde el 2014, que ni siquiera vale la pena mencionar porque ya todo el mundo las conoce, y al mismo tiempo como un reencuentro de todo lo que pasó en los festivales anteriores”.

 

Escrito y fotos por: Claudia De Lima.

Ig: @misswhitie

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