Todos conocemos la típica película de la invasión alienígena, aquella que amenaza con la extinción de la raza humana, librándose una lucha de gran escala y presupuestos millonarios. Pero del otro lado de este subgénero de la ciencia ficción se ha estado formando otro grupo que no trata a la invasión alien como una destrucción o fin de todo lo que conocemos, sino como el inicio de algo diferente, ya sea en cooperación o a la fuerza, siempre junto a los alienígenas, convirtiéndose en un estudio de lo humano y lo extraterrestre.

Steven Spielberg  (con Encuentros Cercanos del Tercer Tipo) vendría siendo el padre de la invasión alien humanista, y sus hijos seguro serían Denis Villeneuve y Alex Garland. Arrival, de Villeneuve, y Ex Machina de Garland (aunque no sea sobre alienígenas), entraron en la escena con excelentes propuestas que exploran qué es ser humano a través de los temas que propone el género. Villeneuve volvió con una segunda entrega más grande y explosiva:  Blade Runner 2049, pero Alex Garland apuntó a lo misterioso e íntimo con su segunda película:

Annihilation.

Lena (Natalie Portman), una bióloga ex soldado, espera el regreso de su esposo Kane (Oscar Isaac), un agente especial que desapareció después de una misión secreta. Así, un día, de la nada su esposo regresa, pero el hombre no parece ser él mismo y rápidamente los dos son capturados por una agencia del gobierno, la misma que mandó a Kane adentrarse en The Shimmer, un sector afectado por las propiedades de un meteorito que se estrelló en la Zona X y se propagó lentamente por la jungla y el pantano cambiando las leyes de la naturaleza. Kane fue el único sobreviviente de la última exploración y Lena, sin pensarlo dos veces, se anota a la próxima misión junto a otras mujeres científicas:  Dr. Ventress (Jennifer Jason Leigh), Josie (Tessa Thompson), Anya (Gina Rodríguez) y Cass (Tuna Novotny) para llegar a la respuesta del misterioso fenómeno.

Annihilation (basada ligeramente en el libro homónimo de Jeff VanderMeer) es como un sueño, uno con música de Björk y visuales de la banda Massive Attack, lo cual tal vez significa que se acerca más a una pesadilla pero definitivamente es una que no puedes dejar de ver. The Shimmer es un ambiente natural tan hostil como acogedor, el fenómeno refracta la luz y la materia y todo parece estar cubierto por los colores del arcoiris, flores y hongos mutan de maneras nunca antes vistas formando estructuras que parecen personas, sin embargo, no es lo único que ha mutado ni es capaz de mutar. Lo alienígena en Annihilation no busca destruir sino convertir, para la entidad es fácil convertir a una planta o un animal, pero por supuesto el ser humano es diferente y preferirá destruirse a sí mismo antes de mutar.

“Casi ninguno de nosotros se suicida. Y casi todos nos autodestruimos le explica Dr. Ventress a Lena cuando esta cuestiona la necesidad de la misión. Cada una de los personajes se adentra en The Shimmer con indicios hacia la autodestrucción ya sea por la muerte o desaparición de un ser querido, drogas y alcohol, autoflagelación o cáncer; además sus propias células se autodestruyen porque está en nuestra genética pero especialmente por la refracción que causa el fenómeno.

Lo más interesante de Annihilation es la capacidad que tiene de representar la depresión en su historia e imágenes, la exhibe tanto por su oscuridad como también por su cierta belleza, a través de las características psicodélicas y oníricas de The Shimmer. Cuando el equipo de científicas entran al Sector X hay un salto en el tiempo y se dan cuenta que lo que parecía horas de exploración han sido en realidad días y de ellos no recuerdan nada, se asemeja al paso del tiempo en la depresión, cuando no sabes cuanto tiempo tienes sintiéndote de esa manera. Los personajes, especialmente Anya que es la primera en romperse ante la inmensidad de The Shimmer, siente que no pertenece a su cuerpo y que este se está transformando inconscientemente.

El film representa la depresión como un proceso de transformación que puede llevar a la autodestrucción o a la aceptación y creación de algo nuevo. En una de las partes más envolventes de la película, Josie acepta su destino después del trauma que ha vivido y realmente no muere, se convierte en algo más, sus cicatrices en flores y esas flores en parte de The Shimmer.

Annihilation puede ser una película desafiante para algunos espectadores que están acostumbrados a la ciencia ficción más épica. El film es un vivo ejemplo del Sci-fi “íntimo” que se ha estado produciendo en los últimos años, que recuerda a su antecesor y una de las mejores películas del género como es Encuentros Cercanos del Tercer Tipo la cual trata esencialmente sobre la destrucción y redención de una familia mas que la invasión alienígena. Además tiene excelentes visuales, efectos, música y un mundo extraño que la hacen única y una de las mejores propuestas visuales del año.

La ciencia ficción y el horror se han convertido en géneros que analizan y representan lo más humano en nosotros, nuestra capacidad de autodestruirnos y transformarnos en algo más ya sea bueno, malo o desconocido. Estoy emocionada por las entregas que puedan traer estos género en el 2018 y en el futuro.

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